Bárbara Allende Gil de Biedma nunca quiso que su nombre completo apareciera en ninguna de sus obras. Al principio por pura timidez, más tarde porque sencillamente deseaba mostrar al mundo su creación, no al autor que estaba detrás de ella. Fue entonces cuando quedó impactada por un cuadro del pintor José Morera Ortiz, más conocido como «El Hortelano». Mapa de estrellas era, como su propio nombre indica, un mapa de estrellas. Producto de la imaginación del artista, una de ellas recibía el nombre de «Ouka Leele». Inspirada por esta obra pictórica y animada por su galerista, Albert Guspi, decidió comenzar a firmar bajo ese pseudónimo.

Nunca le gustó el resultado del color al pasar por la máquina fotográfica, consideraba que deformaba la experiencia de la realidad. Es por ello que siempre fotografió en blanco y negro, coloreando posteriormente las imágenes con acuarelas. En la actualidad mantiene la esencia, pero la evolución de la técnica la ha hecho abandonar el procedimiento manual por Photoshop.
De Madrid, su ciudad natal, viajó a primero a Barcelona y más tarde a México y Nueva York. Regresa a Madrid en la década de 1980 y entra en contacto con toda la revolución contracultural de la Movida Madrileña, lo que terminó de enriquecerla como artista. Desde entonces ha inaugurado exposiciones alrededor del mundo, ha escrito varios libros de poesía y su trabajo se ha publicado en cabeceras internacionales como Diorama, Photo Magazine, Telos y Reviste Actuel.

Entre otras obras destaca por su originalidad Mi jardín metafísico; el mural al aire libre de casi 300m2 que pintó en Ceutí, Murcia. El trabajo fue filmado por Rafael Gordon, director que lo recogió en el documental La mirada de Ouka Leele, nominado a los premios Goya en el año 2010. En cuanto a las colaboraciones, diseñó la escenografía y el vestuario de la ópera Curlew River de Britten; además del cartel de la película Habitación en Roma de Julio Medem y los sombreros de El Laberinto de Pasiones de su compañero Pedro Almodóvar.
